¿Ha muerto la “Aguja Hipodérmica”?
El surgimiento de los medios industriales en la primera mitad del siglo pasado, planteó una serie de interrogantes sobre sus efectos en las personas y el locus que ocuparía en la sociedad. Probablemente una de las primeras lecturas al respecto fue la llamada “Aguja Hipodérmica”, esta llamativa metáfora enfatiza el efecto directo – a nivel conductual – de los medios masivos sobre un público masivo, formado por sujetos aislados y, en cierto sentido, inermes psicosocialmente. Las investigaciones empíricas posteriores, especialmente a partir del trabajo de Lazarsfeld, Berelson y Gaudet (El Pueblo Elige), cuestionó las bases de dicho planteamiento y demostró el carácter reforzador de los medios masivos en las predisposiciones de los sujetos. Así también otorgó un papel central a la comunicación interpersonal y los grupos primarios en dicho proceso. La evidencia invalidaría la tesis básica de la Aguja Hipodérmica.
Sin embargo cada vez que surge una nueva tecnología de la comunicación, vuelve a surgir la idea básica de dicho planteamiento. Pareciera que ya forma parte del folklore para entender las relaciones de los sujetos con las tecnologías emergentes. Es como si cada vez re-surgiera el mito de Frankenstein: las creaciones del hombre se vuelven sobre sí mismo. La exitosa Matrix es un ejemplo de esta idea mítica.
Quién no ha escuchado relatos de niños(as) abducidos por internet, videojuegos u otros dispositivos digitales. Incluso la prensa difunde y refuerza esta idea del poder incuestionable de la comunicación mediada. Sin embrago, si los supuestos de la Aguja Hipodérmica fueran ciertos los problemas sociales se solucionaran sólo a partir de la acción de los medios. No obstante, significa esto que los medios no influyen?
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Sergio Saavedra Izurieta dijo:
Los medios actuales, tales como Internet, permiten a las personas interactuar de maneras jamás antes imaginadas, y a los medios masivos llegar e instalar mensajes a través de múltiples canales, donde es casi imposible evitar su contacto. Pero es la libre información y la apropiación de las masas de ésta lo que cambia el paradigma de la aguja Hipodermica.
La información ya no pertenece a los medios. Ellos generan mensajes, pero son los paratextos, comentarios y opiniones dentro de las redes (tanto físicas como digitales) en torno a estos mensajes, los que provocan sentido, cambiando comportamientos y concepciones. El nuevo Frankenstein ahora tiene facebook, le gusta conversar, y hacer amigos.
¿En qué mano está ahora la aguja?¿Quien determina lo que los medios emiten?¿Quién afecta a quién? -
María José Tapia dijo:
Estoy de acuerdo con el cuestionamiento sobre la validez de la teoría de la aguja hipodérmica,no obstante, considero que la discusión no se acaba en la eficacia o no de los medios masivos de comunicación como meros influyentes, sino que más bien, es necesario considerar el escenario o más bien contexto sociocultural y porqué no histórico en el cual nos encontramos. Evidentemente que para los tiempos en que se dio a conocer dicha teoría, nos encontramos con la I guerra mundial, donde el nazismo y el fascismo dan claros ejemplos de usos de esta teoría.Sin embargo y haciendo un análisis hacia los tiempo más contemporáneos, no solamente las tecnologías y la multiplicidad de ellas han ido en aumento, sino que también, existe una heterogeneidad en cuanto a actores sociales, hay más pluralidad en sus pensamientos y en su actuar. De esta manera, no podemos hablar en un 100% de una acción absolutamente manipuladora por parte de la “aguja”, sino que más bien, la explicación de su no aplicación se debe a las diferentes variables que influirían en ello (producto del ambiente. Recordemos que hoy tenemos distintos grupos sociales que junto con hacer valer su propia identidad, su reacción y por ende comportamiento social no es generalizado, sino que diverso.
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María José Pinto dijo:
Si bien la teoría de la aguja hipodérmica se relaciona con Estimulo-Respuesta, donde el primero determina y anticipa el efecto que quiere lograr en el segundo, no podemos emplear esta teoría a los tiempos que vivimos hoy. A pesar de los ejemplos dados, los problemas sociales de ninguna manera se solucionarán a partir de la acción de los medios, esto, porque ya no somos una masa alienada como proponía esta teoría.
Sin embargo, aunque los medios de comunicación tienen una fuerte repercusión en la sociedad dependiendo del tema que tratan, las cualidades que tiene el receptor y otros factores, como que la sociedad ya no es pasiva, no es la clave para tener una sociedad ideal con sólo tratar las problemáticas en los medios, sino alguien ya habría tratado, ¿ o no? . -
Laura Gamundí dijo:
“Una aguja hipodérmica es un producto sanitario utilizado para inyectar sustancias en el cuerpo.”
Por ende, si bien es cierto que si “los supuestos de la Aguja Hipodérmica fueran ciertos los problemas sociales se solucionarían sólo a partir de la acción de los medios” creo que debemos agradecer que nadie tenga ese poder. Que nadie pueda inyectarle a las masas ideas, verdades y formas de vida.
Creo que -para nuestro bien- los medios nunca fueron ni tuvieron el poder de una Aguja Hipodérmica…
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Elmer Parada dijo:
Haga un analisis comparando publicidad del mundial de futbol vs. compras en epoca del mundial, ahi el medio omnipotente hace triplicar las ventas en empresas presentes fuertemente en ese periodo, la audiencia manipulable fue inyectada con la aguja.
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